viernes, 9 de enero de 2009

BIODIÉSEL DE ALTA CALIDAD A PARTIR DE DESECHOS DE LOS GRANOS DE CAFÉ

Aparentemente el café serviría para algo más que manteneros despiertos. Gracias a un grupo de investigadores de la Universidad de Nevada los desechos del café podrían servir para hacer biocombustible de alta calidad.
El biodiésel se realiza mediante de un proceso químico a partir del aceite que queda remanente en los desechos del café molido. Si bien los restos del café no tiene mucho aceite, sólo un 15%, lo que sí hay es toneladas de restos de este producto: Se calcula, pues, que se producen en el mundo más de 16 mil millones de libras de café por año, (7 mil millones de kilogramos).

Según los investigadores de Nevada, Narasimharao Kondamudi, Susanta Mohapatra, y Mano Misra esto representa una fuente abundante y constante de material para hacer biodiesel.
Además los investigadores agregan que los desechos de café producirían biodiesel de alta calidad, con un nivel lento de degradación, gracias al alto nivel de antioxidante que posee la cafeína.
Kondamudi, Mohapatra y Misra llevaron a cabo la fabricación de biodiesel en su laboratorio utilizando restos de café de la famosa cadena estadounidense Starbuck. Los investigadores extrajeron el aceite de los restos de granos de café y con la ayuda de metanol e hidróxido de potasio obtuvieron el biodiesel. Con este proceso fueron capaces de aprovechar el cien por ciento del aceite , obteniendo un aceite y un biodiesel de composición estable por mas de un mes, lo suficiente para aplicaciones industriales. Además, una vez que el aceite se extrajo, los granos siguieron siendo útiles para hacer compuestos de jardinería.

lunes, 22 de diciembre de 2008

CULTIVOS BIOCOMBUSTIBLES TAMBIÉN REDUCEN EL GAS INVERNADERO

El maíz y la soya son los cultivos preferidos actuales para producir el etanol y el biodiesel, respectivamente. Pero dos otros cultivos—el césped Panicum virgatum y el álamo híbrido—podrían ser útiles en el futuro para reducir los gases de efecto invernadero, también conocidos como los gases invernadero, según científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores.

En un estudio publicado en la revista 'Ecological Applications' (Aplicaciones ecológicas) de abril de 2007, el científico del ARS Paul Adler y sus colegas compararon la producción neta del dióxido de carbono y dos otros gases invernadero que son relacionados con la producción de biocombustibles de varios cultivos de bioenergía.

En pocas palabras, se necesita energía para producir energía, dice Adler, quien trabaja en la Unidad de Investigación de Sistemas de Pasto y Manejo de Cuencas, mantenida por ARS en University Park, Pensilvania. Por ejemplo, utilizar un tractor para arar, sembrar, fertilizar y cosechar requiere gasolina o combustible diesel. Esto, en turno, emite el dióxido de carbono y otros gases invernadero relacionados con el cambio climático global.

¿Las buenas noticias? Los cultivos de bioenergía compensan por sus contribuciones de gas invernadero en tres maneras principales: sacando el dióxido de carbono del aire y almacenándolo en las raíces del cultivo y el suelo como un carbono orgánico; produciendo subproductos tales como proteína para pienso, el cual ahorra energía para producir pienso por otras maneras; y por desplazamiento—es decir, reemplazando un combustible fósil con un biocombustible que "recicla", en vez de agregar, más dióxido de carbono a la atmósfera.

Junto con el científico del ARS Stephen Del Grosso en Fort Collins, Colorado, y William Parton de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins, Adler pronosticó una reducción de 40 por ciento de emisiones de gas invernadero si se usan el etanol y el biodiesel producido de las rotaciones de maíz y soya en vez de gasolina y biodiesel. Esta reducción fue como dos veces más que cuando se usa el etanol producido por sólo el maíz. Sin embargo, el grupo pronosticó que usar el césped Panicum virgatum y el álamo hibrido podría producir una reducción de casi tres veces más de las emisiones de gas invernadero comparado con las rotaciones de maíz y soya.

Esta investigación muestra que los biocombustibles si en verdad tienen el potencial para sacar los gases de invernadero de la atmósfera mientras ayudando a reducir la dependencia estadounidense del aceite extranjero, según Adler.